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lunes, 27 de diciembre de 2010

Un año que nunca olvidaremos

Este año que está a punto de acabar será un año que jamás olvidaré. Hay años en la vida que quedan más marcados que otros, y a pesar de que aún no soy capaz de valorar este año más bueno que malo o más malo que bueno, se que este será un año para recordar. Ha sido una época muy especial de mi vida, y a buen seguro dentro de x tiempo la recordaré con la añoranza.
Nunca olvidaré que el 2010 fue el año en el que mi Selección alcanzó la gloria futbolística. Un legado futbolístico heredado del buen hacer que comenzó allá por el 2008, cuando España sorprendió a Europa entera con su fútbol y sus victorias.

Hay imágenes que nunca se borrarán de mi mente, como la de Iker Casillas levantando al cielo de Sudáfrica esa Copa de Oro tan ansiada, la del cabezazo de Puyol contra Alemania lleno de la furia que siempre hemos guardado en nuestro interior y a la que por fin hoy el Mundo entero teme y quiere vencer, la de los postes de Villa antes de balón quisiera entrar contra Paraguay y Portugal, la del penalti que nuestro Santo particular paró contra Paraguay, y como no, las de los mano a mano que este mismo candidato a Canonización le salvó a Robben aquel 11 de Julio.

Hace unos años sentía envidia al ver a Cafú recoger la Copa del Mundo de manos de Blatter de aquella forma tan original con la que nos obsequió el brasileño. Aquel Mundial de Corea y Japón de 2002 nos dejó a todos los españoles un sabor muy amargo.

Muchos nos quedamos con la idea de que era el momento de una gran generación de jugadores que volvían a nuestro país de forma injusta y prematura por culpa de un árbitro de cuyo nombre no me quiero acordar.

Aquel año nos privaron de una gloria que solo Dios sabe si podríamos haber alcanzado finalmente, pero lo que hemos ganado en 2010 ya no nos lo quita nadie.

Otro recuerdo que me voy a guardar de este año es el gran amor que siento por el color ‘Rojo Ferrari’. Un amor que me ha contagiado Fernando Alonso con sus victorias y su conducción. Las victorias de Monza, Singapur y Corea no las olvidaré nunca, como tampoco las de Bahrein y Alemania, pero las tres primeras sin duda son las más simbólicas, por ser la imagen viva de una remontada en las que casi nadie creyó. Casi nadie, porque el Asturiano, unos cuantos que vestían de rojo y algún que otro aficionado como yo siempre tuvimos fe ciega en las posibilidades de nuestro BiCampeón.

Este año nos tocó sufrir el sabor amargo de la derrota en el tan temido Gran Premio de Abu Dhabi. Pero de las estas derrotas también se puede aprender y sacar experiencias positivas. Y es lo que debemos hacer de cara al 2011.

Una ‘Scuderia’ tan grande como Ferrari no puede permitirse estar otro año más por detrás de Red Bull, rezando para que su piloto haga magia carrera tras carrera. Pero suceda lo que suceda con el F11 una cosa tengo clara, otro año más estaré a muerte con Fernando, porque verle correr, ganar y sonreír, me da la vida.

Pau Gasol es otro de los motivos para sonreír y es que sus éxitos cada vez son más de otro Mundo. Por ello Andrés Montés le calificó como ‘ET’ (allá donde estés fenómeno espero que sepas se te echa mucho de menos).

Un Anillo no era suficiente en su palmarés y peleó por conseguir un segundo. Y no fue un segundo cualquiera, fue un segundo Anillo ganado contra los Boston Celtics con una espectacular actuación de Pau en las finales. Sobre todo en el Séptimo partido, donde sin duda fue el hombre clave para que los Lakers conquistaran su decimo sexto Anillo.

Aún recuerdo aquella Copa del Rey que Gasol le ganó al Real Madrid conquistando el MVP de la final. Pensé que esa era una sentencia de rivalidad eterna hacía su persona, pero solo estaba marcando los pasos hacía el camino que nos uniría. En cuando comenzó su aventura en la NBA con aquel Draft del 2001 comencé a empaparme de Gasol y durante los años siguientes me he dedicado a seguir todos sus partidos en la medida de lo posible (Internet estuvo vetado en mi casa durante muchos años).

Hoy es uno de los referentes de mi vida, tanto como deportista como persona. Y con sus éxitos este 2010 tendrá mucho más valor para mí.

Su amigo Rafael Nadal, elegido por muchos ya como el mejor deportista español de la Historia, tampoco se ha quedado atrás. Cuando las lesiones le han respetado ha recuperado su mejor nivel de juego y ese Número 1 del Mundo que tanto ansiábamos ver en sus manos.

Tres Grand Slams en este año tan mágico para su carrera en el que ha conseguido completar el Grand Slam y superar el mal trago que le han hecho pasar sus maltrechas rodillas.

No es fácil para ningún deportista tener que renunciar a la competición durante semanas o incluso meses, y mucho menos cuando te encuentras en la cima de tu carrera, como le sucedió a Rafa a mediados del 2009. Pero el manaconí es un ejemplo de superación para muchos otros deportistas que se ven superados por las circunstancias. Sus incansables ganas de ganar son demasiado fuertes como para rendirse y le han llevado a superar de nuevo al que es considerado desde hace años como mejor tenista de todos los tiempos.

Con sacrificio, esfuerzo, dedicación, y sobretodo mucha cabeza, se puede recuperar el nivel perdido y volver a ser el mejor, y esto Rafa nos lo has enseñado mejor que nadie.

He dejado para el final al hombre que más alegrías me ha dado a lo largo de toda mi vida. Este verano tuvo que dejar el club de su vida. Pero en los 16 años anteriores me ha enseñado lo que es el amor hacia unos colores, me ha enseñado a pelear y no rendirme nunca, a no dar nunca un partido por perdido, incluso cuando nadie cree en la remontada. Podrá parecer mentira, pero pensar en su espíritu, su garra y sus ganas de ganar me motiva mucho en mis luchas del día a día. En mi vida he comprendido que rendirse no es una opción, y que luchar por lo que quieres es la única forma de conseguir tus objetivos. Aunque no siempre se consiguen, pero ello no significa que hayas perdido.

En este 2010 nuestro ‘Gran Capitán’ ha emprendido una nueva aventura, muy complicada en sus inicios, pero muy justificada a día de hoy. Suma 9 tantos en los 17 partidos de Bundesliga disputados, y ha ampliado su record de goles en Champions a 68 con los 2 tantos marcados en los 6 partidos disputados hasta la fecha.

Da igual que vista de blanco, azul o negro, y que sus goles se canten en español o alemán, porque me siguen poniendo los pelos de punta. Y verle señalarse el ‘7’ me hace creer en ocasiones que no su carrera goleadora nunca tendrá fin.

Por desgracia todos sabemos que no es así, pero mientras Raúl decida no rendirse seguiremos celebrando que su entierro se suspende semana tras semana (como diría Manolo Lama). El muerto sigue muy vivo y sigue sin hacer nada, como siempre. Ojalá en el 2011 marqué aún más goles vestido de Azul. Suerte Gran Capitán.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Leyenda


Leyenda es una palabra que me inspira mucho respeto. Es una palabra que puede tener muchos significados, pero el uso más corriente que le proporciono es de calificativo para alguien que me asombra con sus logros o hazañas.

En este mismo sentido se orienta el premio “Marca Leyenda”. Galardón que le fue entregado ayer al mejor piloto español de Fórmula 1 de todos los tiempos, Fernando Alonso Díaz. Algún día se convertirá en el mejor piloto mundial de todos los tiempos, aunque muchos piensen que se me va la cabeza o desprestigio a otras leyendas cuando digo esto.

Más allá de la grandeza que supone entregar este premio, quiero recalcar los valores por los que lo ha recibido. Unos valores que hace mucho tiempo que intentó inculcar en mi vida basándome no solo en Fernando, sino en otros deportistas que se empeñan en ser Leyendas vivas (Nadal, Gasol, Raúl entre otros).

Los valores por los que ha recibido el premio han sido su espíritu de superación, su capacidad de reacción ante la adversidad, su nunca negativa a pelear una batalla aparentemente perdida.

Dice Alonso en la entrevista concedida al diario ‘Marca’ que “no se ve como un ídolo para nadie”, que “nunca lo piensa ni se lo plantea”. Palabras muy humildes para alguien que muchos tratan de prepotente.

Pues yo si le veo como un ídolo que ha cambiado mi vida y un ejemplo a seguir. Sus palabras pueden ser no siempre las más correctas y muchas veces generan más polémica de la debida porque sobresalen de la norma a la que estamos acostumbrados. Pero precisamente esta es una de las cualidades que más me gustan en su figura.

Nunca se calla nada, ni ante la adversidad, ni ante las trampas, ni ante la difamación que pueda sufrir su persona. Siempre pelea por lo que cree justo, aunque sus palabras duelan. Después de la carrera de Silverstone de esta temporada tuvo que aprender a comedir sus declaraciones por el bien de su futuro en las siguientes carreras y sus opciones de cara al título. Algo que a buen seguro afectó mucho a su orgullo. Lógico y normal, al mío también lo afectaría.

Esta es una de las cualidades que le hace más fuerte que al resto, su espíritu de superación y de no rendirse nunca, por muy difícil que pueda parecer su empresa. Es lo más que me enamora de él y la razón por la que siempre le defenderé. Independientemente de que sea el mejor piloto del Mundo (que lo es, y esto también me enamora), su actitud es de la un luchador constante que a cada paso que da aprende una cosa nueva. No se cansa de aprender a pesar de ser ya el mejor el mundo, y es que si llegas a la cima y te conformas con observar una sola vez todo lo que te rodea, te puede pasar como a Raikkonen, y pierdas tu espíritu de competitividad.

Cuando llegas a la cima tienes que contemplar todos los detalles que te rodean y ver esa imagen que muy pocos privilegiados más han podido ver. Observarlo todo para conseguir información que nadie más posee y así tener una razón para volver cuando bajes. Tener un motivo para volver a realizar ese duro camino que te ha llevado a la gloria.

Fernando Alonso volverá a pisar esta cima unas cuantas veces más. Asegura en su entrevista que no se ve ganando 7 títulos del mundo como Michael Schumacher, que hoy en día la Fórmula 1 está más igualada. Y es cierto, está más igualada, pero no creo que eso sea un impedimento para que nuestro BiCampeón consiga alcanzar este número tan perfecto de títulos.

¿Quien se imaginaba hace 4 años que Pau Gasol podría pelear por un tercer anillo? ¿Quién se imaginaba qué pelearía por formar juntos a Los Ángeles Lakers una de las mayores leyendas de la Historia de la NBA? Gasol ya es leyenda de los purpura y dorado, pero su historia aún no ha acabado de escribirse, aún le quedan muchos cimas que conquistar y mucha leyenda que crear.

¿Quién se imaginaba hace 8 años que un chaval de 16 ‘añitos’ llamado Rafael Nadal podría llegar a ser Número 1 del Mundo? Su Leyenda tampoco ha terminado aún, le quedan muchos capítulos por escribir. Muchos le consideran ya el mejor deportista español de todos los tiempos. ¿Quizás alguna vez pueda llegar a ser considerado el mejor tenista de Historia? Camino difícil con un Roger Federer como obstáculo, pero no imposible. Las Leyendas como ya he dicho, se caracterizan por su espíritu de superación ante la adversidad. Y de esto Rafael Nadal, entiende un poquito.

Llegue a donde llegue y siempre que los horarios deportivos me lo permitan ahí estaré yo para contemplar como estas Leyendas escriben su historia.

Para acabar quiero recordar la frase con la que termina la entrevista de Fernando Alonso en Marca. Le preguntaba Eduardo Inda “¿Cuantos años te queda? ¿Seis, siete…?”

A lo que el Bicampeón contestaba “Espero que más”.

No me podrías dar una alegría mayor Fernando. Espero tener salud para presenciar como tu alianza con Ferrari hará crecer tu leyenda en los años venideros.

P.D. ¡¡¡Vamos Rafa!!! Esta tarde toca hacer Historia otra vez.