Estamos a 24 de Junio, y muy a nuestro pesar los Alonsista y Ferraristas vislumbramos un funesto futuro para las 12 carreras que nos restan de Mundial. No queremos que la emoción se acabé en el mes de Julio, pero esto es algo que puede suceder si Ferrari no se ha puesto las pilas durante el mes y pico que ha durado el recorrido por los circuitos en los que la aerodinámica no es vital para el coche.
Decía en este blog hace poco más de un mes que llegaría el día en que la FIA se arrepentiría de dejar a Red Bull acercarse tanto a la línea que separa la legalidad de la ilegalidad. Ese día ha llegado, y ha llegado porque han visto que el Mundial se nos puede acabar en la octava o novena carrera. ¿Solución? Prohibimos los escapes soplados y limitamos los ‘mapa motor’, los puntos fuertes de Red Bull tanto en clasificación como en carrera.
Si, lo reconozco, esto en principio favorece a Ferrari, pero también a Mc Laren, que pelea (y ahora mismo está más dentro de la pelea que la ‘Scuderia’) por mantenerse viva en el Mundial.
Sebastian Vettel tiene una ventaja muy difícil de salvar, y más aún si tiene en cuenta la fiabilidad que ha ganado este año el RB7 respecto al RB6 y la regularidad que ha ganado el alemán con el campeonato que conquistó el año pasado. Ser Campeón le ha ayudado a centrarse aún más, y eso combinado con su calidad y su gran coche está haciendo de este Mundial un paseo militar de la escudería austriaca y de su piloto estrella.
La FIA quiere acabar con esto y por ello no sancionaron Button en Canadá a pesar de haber tenido más incidentes él solo que el resto de pilotos. Lo ven como una posibilidad de que el Mundial no se acabe ya, y hay que favorecer esa circunstancia. Es una pena, pero es así. A la FIA solo le importa el dinero que mueve este ‘negocio’, y si no hay emoción se pierde expectación, audiencia y dinero.
Y en medio de esta guerra aparece un piloto vestido de rojo. Un piloto que ayer dijo que “era más fácil hacer el camino de Santiago que protagonizar la remontada en el Mundial”. Que Fernando pierda la fe, me resta fuerzas. Pero recuerdo el GP de Singapur 2008, en el que perdió la fe el sábado, cuando acabó su clasificación decimo quinto a pesar de tener un coche que le daba posibilidades de hacer la pole. Al día siguiente sucedió el incidente de Nelsinho Piquet (por desgracia ya sabemos todos, provocado) y Fernando terminó ganando una carrera por la que no apostaba ni un céntimo el día anterior.
En Valencia es muy posible la pole. En el ‘Gilles Villeneuve’ nos quedamos a una sola décima del Red Bull y mañana no tendrán la ventaja que les ha dado esa variación del mapa motor que se supone que les da esas décimas en la Q3 que les hace invencibles.
Hacer mañana la pole sería un pequeño rayo de luz entre la espesura y negrura que se concentra ahora mismo alrededor de la ‘Scuderia’. Ho, al menos Magic ya nos ha enviado la invitación para soñar, como hiciera en Mónaco y como hiciera en Canadá. En Montecarlo a Vettel le salvó aquel safety-car en la vuelta 72. En tierras americanas primero la estrategia y después Button (con su ritmo imparable de toques) nos echaron de la carrera. Pero mañana será otro día, y siempre pienso que el perder no tiene porque gustarnos.
Quizás mañana se escriban las primeras letras de una remontada épica. Si, sé que es muy difícil, que es casi imposible. Pero mientras matemáticamente haya posibilidades no voy a romper mi sueño de ver a Fernando siendo TriCampeón en Noviembre.
Ahora llamarme loco, iluso y todo lo que queráis. Pero, ¿sabéis una cosa? Yo sí creo en la Magia.
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viernes, 24 de junio de 2011
domingo, 29 de agosto de 2010
Se ha perdido una Batalla, pero no la Guerra
Es en días como estos en los que la moral se va a los suelos, en los que las victorias anteriores parecen tener menos valor, en los que el esfuerzo de toda la temporada parece no haber servido para nada.
No ha sido el fin de semana deseado. Alonso eligió una configuración aerodinámica orientada a la lluvia que garantizaban los meteorólogos al cien por cien y se equivoco.
Si hubiera caído el diluvio universal sobre Spa muchos estaríamos hablando de la gran visión de carrera que ha tenido el asturiano y probablemente con la moral por las nubes porque es muy posible que Alonso hubiera marcado primero la pole y que después hubiera ganado la carrera. Pueden pasar muchas cosas en una carrera con agua, pero seguro que con lluvia continua todo hubiera sido muy diferente.
Pero no ha sido así, nos hemos tenido que conformar con una salida desde el décimo puesto, y después hemos tenido que luchar toda la carrera contra corriente para al final terminar patinando a falta de 6 vueltas justo cuando comenzaba a llover. Otro fracaso en este mítico circuito en el que se nos resiste la victoria.
Pero así es la lluvia, lo que te da también te lo puede quitar. Y hasta el mejor piloto en esta superficie puede equivocarse.
Y volvemos a la posición a la que estábamos hace prácticamente dos carreras. Hamilton se nos escapa de nuevo como líder del Mundial, a 41 puntos y Webber se queda a 38. Button y Vettel no han puntado, y se mantienen a los 6 y 10 puntos que estaban, algo positivo. O no, porque esto va a entregar prioridad a sus compañeros de equipo en la lucha por el título en las 6 carreras finales.
Menos mal que Vettel no entiende de esas prioridades y sus ansias por ganar, y todo hay que decirlo, la falta de frialdad y de experiencia le está jugando muy malas pasadas.
Es un piloto que hará historia (de hecho ya la está haciendo), pero necesita centrarse y no perder la cabeza en las luchas cuerpo a cuerpo.
Jenson Button en cambio es diferente, ha perdido mucha agresividad desde el Gran Premio de Turquía, agresividad con la que me sorprendió al principio de temporada. No esperaba que le diera tantos problemas a su compañero de equipo.
Pero desde el Gran Premio disputado en tierras otomanas me está decepcionando, esperaba más competitividad por su parte, pero al final como Kovalainen se está convirtiendo en el “payasito” de Lewis Hamilton.
Pero no nos desviemos del tema, Button es un agente externo del que yo por lo menos no esperaba ninguna ayuda en la lucha por el Mundial, y tampoco es su falta de competitividad la culpable de los 41 puntos de diferencia entre Alonso y Hamilton.
Quedan 6 Grandes Premios por delante, Italia, Singapur, Japón, Corea (se supone que finalmente si se disputará), Brasil y Abu Dhabi. Son 150 puntos en juego y puede suceder cualquier cosa. Sigo teniendo fe en nuestro asturiano y sigo pensando que la remontada es posible.
El abandono de hoy (primero con Ferrari ya que el 13º puesto de Malasia finalmente no se contabilizó como abandono) es un golpe muy duro a las aspiraciones de Ferrari y del propio Fernando. Pero la carrera termina cuando aparece la bandera a cuadros, y mientras esta no aparezca puede suceder cualquier cosa.
Ahora muchos estarán empezando a recordar, que si el fallo de Ferrari en Malasia cuando no fueron capaces de calificar antes de que apareciera la lluvia, que si el fallo de China cuando Alonso se saltó el semáforo, que si el fallo de Mónaco cuando se estrelló en los Libres 3, etc…
Sinceramente es en lo que menos he pensado esta tarde desde que se ha terminado la carrera para el asturiano (tampoco me he acordado de la inestimable ayuda de la FIA en Valencia y Silverstone). Porque para mi, hoy empezaba un nuevo Mundial partiendo de cero (aunque tuviéramos una desventaja de 20 puntos respeto al líder). Y un Mundial que ha comenzado hoy no se puede perder 38 vueltas después de su comienzo.
Nadie dijo que fuera a ser fácil (que bonito parecía todo en Bahrein), y esta claro que el camino hasta Abu Dhabi va a estar lleno de sobresaltos y sustos. Pero, ¿a que el año pasado a estas alturas muchos os lamentabais de los dos años perdidos en Renault? Pues señores, ahora estamos en Ferrari y vamos a pelear por este Mundial hasta el final, así que no quiero ver malas caras, porque vamos a ¡GANAR!
No ha sido el fin de semana deseado. Alonso eligió una configuración aerodinámica orientada a la lluvia que garantizaban los meteorólogos al cien por cien y se equivoco.
Si hubiera caído el diluvio universal sobre Spa muchos estaríamos hablando de la gran visión de carrera que ha tenido el asturiano y probablemente con la moral por las nubes porque es muy posible que Alonso hubiera marcado primero la pole y que después hubiera ganado la carrera. Pueden pasar muchas cosas en una carrera con agua, pero seguro que con lluvia continua todo hubiera sido muy diferente.
Pero no ha sido así, nos hemos tenido que conformar con una salida desde el décimo puesto, y después hemos tenido que luchar toda la carrera contra corriente para al final terminar patinando a falta de 6 vueltas justo cuando comenzaba a llover. Otro fracaso en este mítico circuito en el que se nos resiste la victoria.
Pero así es la lluvia, lo que te da también te lo puede quitar. Y hasta el mejor piloto en esta superficie puede equivocarse.
Y volvemos a la posición a la que estábamos hace prácticamente dos carreras. Hamilton se nos escapa de nuevo como líder del Mundial, a 41 puntos y Webber se queda a 38. Button y Vettel no han puntado, y se mantienen a los 6 y 10 puntos que estaban, algo positivo. O no, porque esto va a entregar prioridad a sus compañeros de equipo en la lucha por el título en las 6 carreras finales.
Menos mal que Vettel no entiende de esas prioridades y sus ansias por ganar, y todo hay que decirlo, la falta de frialdad y de experiencia le está jugando muy malas pasadas.
Es un piloto que hará historia (de hecho ya la está haciendo), pero necesita centrarse y no perder la cabeza en las luchas cuerpo a cuerpo.
Jenson Button en cambio es diferente, ha perdido mucha agresividad desde el Gran Premio de Turquía, agresividad con la que me sorprendió al principio de temporada. No esperaba que le diera tantos problemas a su compañero de equipo.
Pero desde el Gran Premio disputado en tierras otomanas me está decepcionando, esperaba más competitividad por su parte, pero al final como Kovalainen se está convirtiendo en el “payasito” de Lewis Hamilton.
Pero no nos desviemos del tema, Button es un agente externo del que yo por lo menos no esperaba ninguna ayuda en la lucha por el Mundial, y tampoco es su falta de competitividad la culpable de los 41 puntos de diferencia entre Alonso y Hamilton.
Quedan 6 Grandes Premios por delante, Italia, Singapur, Japón, Corea (se supone que finalmente si se disputará), Brasil y Abu Dhabi. Son 150 puntos en juego y puede suceder cualquier cosa. Sigo teniendo fe en nuestro asturiano y sigo pensando que la remontada es posible.
El abandono de hoy (primero con Ferrari ya que el 13º puesto de Malasia finalmente no se contabilizó como abandono) es un golpe muy duro a las aspiraciones de Ferrari y del propio Fernando. Pero la carrera termina cuando aparece la bandera a cuadros, y mientras esta no aparezca puede suceder cualquier cosa.
Ahora muchos estarán empezando a recordar, que si el fallo de Ferrari en Malasia cuando no fueron capaces de calificar antes de que apareciera la lluvia, que si el fallo de China cuando Alonso se saltó el semáforo, que si el fallo de Mónaco cuando se estrelló en los Libres 3, etc…
Sinceramente es en lo que menos he pensado esta tarde desde que se ha terminado la carrera para el asturiano (tampoco me he acordado de la inestimable ayuda de la FIA en Valencia y Silverstone). Porque para mi, hoy empezaba un nuevo Mundial partiendo de cero (aunque tuviéramos una desventaja de 20 puntos respeto al líder). Y un Mundial que ha comenzado hoy no se puede perder 38 vueltas después de su comienzo.
Nadie dijo que fuera a ser fácil (que bonito parecía todo en Bahrein), y esta claro que el camino hasta Abu Dhabi va a estar lleno de sobresaltos y sustos. Pero, ¿a que el año pasado a estas alturas muchos os lamentabais de los dos años perdidos en Renault? Pues señores, ahora estamos en Ferrari y vamos a pelear por este Mundial hasta el final, así que no quiero ver malas caras, porque vamos a ¡GANAR!
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