jueves, 11 de noviembre de 2010

GO MAGIC!!!

Qué lejos queda aquel 14 de Marzo en el que comenzó esta aventura. Qué lejos queda aquella carrera disputada en Bahrein, donde Fernando Alonso consiguió su primera victoria con Ferrari.

Cuánto hemos sufrido en estos 8 meses, y cuantos hemos disfrutado. Que injusto sería perder el Mundial con lo cerca que estás de ganarlo.

Aún recuerdo que aquel 11 de Julio que la selección española hizo historia conquistando el mundo yo tenía un pero para ese día. Una buena amiga con esa voz tan inocente que le caracteriza me preguntó “¿Sergio, es hoy el día más feliz de tu vida?”

Yo dudé durante unos instantes, recordé los momentos realmente importantes en la vida y recordé que yo soy feliz teniendo salud para vivir, pero también otra cosa me quedó clara: “pocas cosas me dan tanta felicidad cómo estas últimas horas”. Y cuando estaba dispuesto a contestado a mi amiga con las palabras “difícil igualarlo” recordé que tan solo 10 horas la FIA le había robado a Fernando medio campeonato (el otro medio se lo habían robado en Valencia). Y entonces me salió una respuesta que no se si amiga llegó a comprender si no lo es, cerca está de serlo”.

Y si no lo fue, fue por ese pequeño pero. Pero a pesar de ello en mi cabeza solo podía repetir una frase. La que el propio Fernando Alonso había expresado a sus mecánicos al final de aquella impotente carrera de Silverstone “Tranquilos chicos, que vamos a ganar el Mundial”.

Cuantos se rieron y mofaron de mi en las semanas siguientes cuando me dedicaba decirles que Alonso iba a ganar el Mundial. Un amigo muy especial se atrevió “a ver Sergio, es imposible que Alonso gane el Mundial”.

Y hoy 11 de Noviembre de 2010, medio país lleva dos semanas haciendo cuentas para saber que necesita hacer nuestro Alonso en la pista para ser Campeón.

Podremos ganar o perder, yo creo que vas a ganar y vas hacer Historia, y por supuesto no me conformo con nada que no sea verte Tricampeón del Mundo este año. Pero si pierdes además de quedarme con esa espinita clavada, me quedaré con la magia que nos ha ofrecido este año. Me quedaré con el recuerdo de que has vuelto ser el mejor otra vez, de que has convertido un coche capaz de hacer podios, en un coche campeón (para más referencias mirar los números de Felipe Massa con el mismo coche). Y sobre todo me quedaré con los momentos de alegría que me has dado, momentos que me dan la vida y que me hacen sentir una vez más orgulloso de defender a capa y espada a ese hombre que muchos consideran prepotente y que yo simplemente considero sincero. La verdad muchas veces duele, y las cosas como son, Alonso nunca se ha callado una verdad.

Gracias por este año de sufrimientos, alegrías, decepciones, victorias, derrotas… Pero sobre todo gracias por ser el mejor, y por seguir teniendo esa hambre de serlo. Porque ganar dos títulos no te cambió, porque a pesar de que ya tienes la gloria, quieres más y más. Eso es lo que hace que seas mi ídolo y un ejemplo en mi vida. Hace muchos años aprendí a no rendirme antes las situaciones díficiles. Y eso me lo enseñasteis deportistas como Raúl, como tú, como Gasol, como Van Nistelrooy, humanos superiores al resto en su campo pero sobretodo superiores al resto ante la adversidad.

Ya has conseguido lo más difícil, Campeón. Ahora solo queda rematar. Sé que no me vas a decepcionar. GO MAGIC!! GOOOOOOOOOOOOOOO.

lunes, 8 de noviembre de 2010

¿Y ahora que?

Esa es la pregunta que me he hecho cuando Fernando Alonso ha cruzado esta tarde la meta de Interlagos, para subirse por sexta vez en su carrera al podio de este circuito (parece que su idilio con este circuito no terminará nunca).

Pues ahora va a tocar sufrir mucho en Abu Dhabi. Por desgracia esta situación me recuerda mucho al año 2007, cuando llegamos a la última carrera con posibilidades de ser campeones pero con una gran frustración a nuestras espaldas. Frustración generada por la mala situación que nuestro asturiano vivía en Mc Laren, frustración por ver que a pesar de tener el mejor coche de la parrilla una mala dirección del equipo le iba a quitar su tercer campeonato del mundo.

Es cierto que aquel año Fernando Alonso no dependía de sí mismo, y este año en cambio sí. Y que este el equipo está al cien por cien con él.

El Bicampeón ha devuelto a Ferrari la ilusión por ser campeones del mundo con un coche que no es el mejor de la parrilla. No es el más rápido, y tampoco a principios de temporada era el más fiable. Por suerte el problema con los motores se solucionó.

Aún así me sigue quedando un pequeño ‘pero’. El pequeño pero que también existía en 2007. Aquel año tenía el mejor coche de la parrilla pero veía como a pesar de ser el piloto que lucía el número 1 en el chasis todas las evoluciones y mejoras se iban al coche de su compañero antes que al suyo. Este año simplemente se siente que no hay coche suficiente para pelear con los Red Bull.

Hay momentos de carrera en los que parece que el F10 puede pelear por con los RB6. Pero no nos engañemos señores, eso no es potencia, es magia. La magia que Fernando hace cada fin de semana.

Y esta magia no está siempre, porque cuando el rival te saca un segundo por vuelta, la magia te sirve para recortarle décimas pero no segundos.

Y así llegamos a Abu Dhabi, el circuito en el que llevo pensando casi 6 meses. El circuito en el que Fernando ya sabía (allá por el mes de marzo) que se decidiría todo. Con todas mis fuerzas he deseado que el mundial se sentenciara antes de esta prueba, porque esta prueba aporta un circuito en el que teóricamente los Red Bull van a ser inmensamente superiores.

Tan bien es cierto que durante todo este tiempo he comprendido que eran muy escasas las posibilidades de que el asturiano sentenciara el mundial antes de llegar a Yas Marina.

En este momento toca hacer cábalas, y éstas ya están claras. Alonso tiene que ganar o ser segundo, y de no conseguirlo, podría ser hasta quinto si no gana Webber.

¿Alguien duda que Red Bull hará lo que haga falta para que gane Mark Webber? Claro que Vettel saldrá desde la pole y con la ferocidad de querer ganar como siempre. Pero ¿y si Webber se sitúa tras él y en la vuelta 40 ven que con un Fernando hipotéticamente tercero hacen campeón al australiano con un cambio de posiciones? Pues lógicamente Webber pasará a ser primero. Y lo veo muy lógico, no pueden regalar un título de pilotos de esa forma. Si fuera el presidente de Ferrari y me encontrara en esa situación con Massa y Alonso me encargaría de dejar claro al brasileño que es lo que tiene que pasar si se llega a esa situación.

Por eso os digo que tengo miedo. Tengo miedo de que el sueño se rompa, de que estos últimos 8 meses no se vean recompensados después de tanto sufrimiento (cuanto echo de menos los puntos que la FIA nos robó en Silverstone y Valencia).

Siento que el Mundial se nos puede haber escapado hoy (y aún gracias que Vettel nunca ha tirado la toalla y cree ciegamente en sus posibilidades). Aunque en verdad creo que se pudo escapar ayer cuando la lluvia deformó la calificación y privó al piloto de Ferrari de poder situarse entre los Red Bull.

Pero tener miedo no sirve para nada, simplemente para nublar tus sentidos y tus sentimientos. Y hay que afrontar esta situación como hemos afrontado situaciones anteriores. Sabemos lo que es ganar un mundial (2005 y 2006) y sabemos lo que es perderlo (2007). Pero ante todo sabemos que Fernando lo va a dar todo por ganar este Mundial, y eso a mí me basta. No voy a decir ese tópico de “para mí ya eres Campeón”. Y no lo voy a decir porque nunca me he conformado con los segundos puestos. Para mi Campeón es el que queda primero, y el segundo es el primero de los tontos.

La Historia se acuerda de los Campeones, y yo me acordaré toda la vida de este año porque he vuelto a tener sensaciones que no sentía desde hacía mucho tiempo. Y quiero recordarlo como el año en que Fernando Alonso se convirtió en el TriCampeón más joven de la Historia. ¿Quien se une a guardar este recuerdo en su memoria?

Pues si queréis guardar este recuerdo primero quitaros el miedo a la derrota, y segundo pensar en única palabra, VICTORIA.

domingo, 24 de octubre de 2010

Corea conquistada

No es la primera vez que lo digo, pero lo tengo que volver a repetir. Cuanto te puede cambiar la vida en tan solo 2 horas.
A las 7:50 nos daban el primer palo de la mañana. Se aborta la salida y se decide salir detrás del safety-car. Qué casualidad, para una salida que se promete alucinante para el F10 se decide abortar a pesar de la que lluvia no cae en exceso. Que difíciles de entender son los designios ‘divinos’ de la FIA.
Y que feo que pintaba el panorama para Fernando Alonso a las 8:30 de la mañana (hora española), con tan solo 4 vueltas rodadas en el Circuito de Yeongam (todas ellas detrás del coche de seguridad y sin posibilidad de adelantar), la carrera suspendida hasta nuevo aviso y sin visos claros de poder retomarla en algún momento.
El cielo tardó una hora en abrirse, hasta algo más de las 9 no se pudo retomar la carrera, y por si no había suficiente el inconveniente de haber comenzado una carrera con salida abortada privando a Magic de su posibilidad más clara de adelantar a los Red Bull sin tener que jugarse el tipo durante la carrera, se avisaba que el segundo comienzo de carrera iba a prolongar la estancia del Safety-car más de una vuelta en pista. Eso implicaba más lentitud de carrera, más consumo de la luz diaria a una velocidad baja de carrera y por lo tanto un gran riesgo de que no se pudieran completar las 42 vueltas necesarias que supusieran un 75% de la carrera disputada y así optar a conseguir la totalidad de puntos. Algo realmente negativo para nuestro Campeón, que necesitaba sumar 25, 18 o 15 puntos y no los 12.5, 9 o 7.5 puntos que te ofrece una carrera abortada antes de su tres cuartas partes.
Ya se habían dado más de dos vueltas al trazado, y esto según el reglamento implicaba que cualquier resultado que prevaleciera desde ese momento sería un resultado oficial y que contabilizaría traducido en puntos para la clasificación.
Vamos que sin comerlo ni beberlo parecía que se nos escapaba una carrera en un circuito propicio para le F10 y encima los Red Bull nos iban a meter más diferencia de puntos en la clasificación. Después de ésta ya solo quedarían 2 carreras, con un Interlagos favorable a Ferrari y un Abu Dhabi favorable a los Toros Rojos (el panorama pintaba muy gris).
Los nervios desbordaban a los alonsistas y el futuro inmediato no pintaba bien. Se retoma la carrera y el coche de seguridad se mantiene una vuelta tras otra en pista hasta la 17. Que larga se ha hecho la espera, y cuando miedo teníamos todos una vez se han apagado la luces del Safety Car. Temíamos a quien teníamos detrás, a Lewis Hamilton.
Por suerte el relanzamiento final no ha supuesto ningún peligro por parte del británico, que ni siquiera se ha acercado a Fernando en la primera frenada.
La carrera trascurría por un guión muy extraño, Vettel conseguía meterles entre 1 y 2 segundos a Webber y Fernando en cada vuelta. Estaba claro que a Mark le valía con ser segundo y no tenía ninguna intención de arriesgar ese puesto. Pero entonces sucedió algo que creo que nadie podía esperar. El hasta ese momento líder del Mundial, Mark Webber, se equivocó.
Después de un año cercano a la perfección cometió un error que puede costarle un Mundial. Pisó un piano más de la cuenta y perdió el control de su monoplaza. Termino realizando un trompo y estrellándose contra uno de los muros del circuito Coreano. Y por si quedaba alguna duda de que el monoplaza estaba Out, Nico Rosberg se lo encontró y no pudo evitar envestirlo dejándolo sin la mitad derecha de la parte trasera del monoplaza.
Fin de la carrera para Mark Webber, todo daba un vuelco inesperado. De repente Sebastián Vettel era no solo líder de carrera, sino también del Mundial. Fernando ganaba una posición y conseguía 9 o 18 puntos, un mal menor comparado con lo que suponía ser tercero detrás de los Red Bull. Desde ese momento el objetivo que teníamos todos entre ceja y ceja estaba más que claro. Tenían que completarse 42 vueltas de carrera como fuera para que se repartieran la totalidad de los puntos y dejar a Mark Webber por detrás en la clasificación. Con la mitad de los puntos el australiano seguía por delante del piloto de Ferrari.
Se firmaba el segundo puesto detrás de Vettel y los safety car nos alejaban de ese objetivo a medida que disminuía la luz solar en pista.
Para más INRI todo se torció más de la cuenta cuando Fernando y Vettel decidieron entrar a boxes y cambiar neumáticos con el safety en el asfalto. La pistola neumática de la rueda delantera derecha se quedó atascada y perdió demasiado tiempo.
Lewis Hamilton le pasó en pista y perdíamos 3 puntos importantísimos. Había que recuperar esa posición como fuera.
No tardamos mucho en recuperarnos del susto, porque dos vueltas después el Campeón Británico nos devolvía el favor en forma de regalo con una pasada de frenada al final de la primera curva. El asturiano volvía a recuperar el segundo puesto y retomaba su posición detrás de Vettel.
Intentó ponerlo nervioso durante muchas vueltas marcando vuelta rápida tras vuelta rápida. Pero el alemán no se quedaba atrás y marcaba un ritmo infernal. Y cuando ya se habían completado más de las 42 vueltas necesarias para sumar todos los puntos y parecía que Fernando podría aguantar las envestidas de Hamilton por detrás para quedarse con el segundo puesto, Vettel desfalleció.
Su motor se rompió en el peor momento posible, cuando por fin acariciaba el liderato del Mundial. El astuariano le adelantaba al final de la primera curva del circuito y todos empezamos a ver un panorama completamente diferente. Sebastian terminaba abandonando y dejándose muchas posibilidades de ser campeón sobre el asfalto de Corea. Que largas se hacían las 8 vueltas que quedaban por delante.
Cuando solo quedaban cuatro, Hamilton quedó descartado para la victoria por falta de neumáticos. Sus vueltas empezaron a ser entre 4 y 5 segundos más lentas que las de Fernando, ya solo quedaba rematar la faena y no cometer ningún error para cerrar una carrera perfecta en las aspiraciones al campeonato.
Alonso veía la bandera a cuadros y conseguía la 26ª Victoria de su carrera deportiva. Una de las más duras y peleadas después de todas las inclemencias y de todos los inconvenientes que ha tenido que ir sorteando el Bicampeón (incluido el monoplaza de Webber, que ya sin control casi le deja fuera de carrera).
Que importante es esta victoria, y que lección de pilotaje sin errores ha dado hoy Fernando. ¿Quien decía que no sabía conducir bajo la lluvia? ¿Quién decía que había perdido esa magia en agua? Hoy ha sido el piloto con más cabeza de todos y ha conseguido mantenerse en pista para acabar, que era el objetivo final visto el panorama.
Ah, para los que crean que Fernando ha jugado en plan conservador en el día de hoy, un dato. El asturiano ha marcado la quinta vuelta rápida del año (nadie tiene tantas).
Pero esto no ha acabado ni mucho menos, ahora queda rematar la faena. En Interlagos hay que salir a ganar la carrera para descartar a la mayoría de rivales por el título. Y en el caso de que Webber solo consiguiera ser quinto, para ser Tricampeones. Aunque esta es una batalla que habrá que valorar dentro de 14 días. Mientras tanto vamos a disfrutar de lo que hoy nos ha tocado vivir.
¡Grande Magic Alonso!

sábado, 23 de octubre de 2010

Toca conquistar Corea

Me he levantado a las 6:50 para ir a trabajar y me he tenido que perder la Calificación de Formula 1 para mi desgracia. Cuando a las 8:15 me han dado la noticia de Fernando Alonso había marcado el tercer mejor tiempo en la calificación del gran premio de Corea, quedando por detrás de los Red Bull de Vettel y Webber, se me ha nublado el carácter y la visión de la carrera. He comenzado a pensar “se nos escapa el Mundial”.

Pero eso era antes de haber visto la calificación en diferido. A pesar de ya saber los resultados finales, siempre he considerado muy importante visionar la calificación del sábado, porque siempre te da pistas e impresiones de que lo puede suceder en la carrera. Aunque muchas veces esas impresiones son equívocas.

Como me alegro de no haber obviado hoy la posibilidad de ver al F10 por las curvas del Yeongam de Corea. Si a media mañana ya estaba convencido de que la frase que Lobato nos viene diciendo todo el año (“la carrera es mañana”) era la más acertada para creer en la esperanza y en la remontada, ahora mismo tengo muy claro que Alonso es el favorito para la carrera de mañana.

Cuanto le ha costado a los Red Bull ganar al F10. Y lo han hecho gracias a una gran acertada estrategia de marcar los tiempos en último lugar, saliendo a pista más tarde que el resto de pilotos. Esto claro es fenomenal si no te cruzas con ningún coche con tiempo perdido que te estropea tu vuelta perfecta. Y tanto Vettel como Webber han tenido la suerte de cara en este sentido para conseguir arrebatarle la pole al asturiano.

Conforme avanzaban los 10 minutos de la Q3 me preguntaba cual sería el momento en el que Alonso perdería su privilegiada posición de Poleman que mantenía desde su primera vuelta. Y que rabia me ha dado ver que ha perdido este puesto cuando el cronómetro ya estaba a cero, cuando ya solo faltaba esperar a que pasaran los dos Red Bull para festejar una nueva pole roja.

Pero que contento que estoy ahora cuando analizo la situación y veo que los Red Bull han tenido que recurrir a la táctica de estar más tiempo en pista para intentar aprovechar al máximo la adherencia de sus neumáticos y así ganar a un F10 teóricamente inferior.

Ha sido un gran acierto de Red Bull, y les felicito por ello, han sabido jugar sus cartas. Pero también es cierto, que hoy se han visto superados por el Ferrari y como consecuencia han tenido que recurrir a esta estrategia. Y esto es lo que me da esperanzas para mañana, lo que me hace pensar que si Alonso ha sido solo 190 milésimas más lento que Vettel en calificación, ¿qué puede suceder en carrera?

En Suzuka hubo 1 segundo de diferencia en la Q3 entre el Ferrari de Alonso y el RB6 de Sebastián Vettel, y después en carrera esa diferencia no existió como tal. Y con una estrategia diferente de neumáticos, mucho hubiera cambiado la carrera.

Y no quiero que caigan en el olvido las 8 décimas que Fernando le ha vuelto a meter a Felipe en calificación. Normalmente suelen ser 5 o 6, pero esta vez se ha elevado hasta 8. Cuanta diferencia entre uno y otro piloto.

No hay que olvidar tampoco la posibilidad de fuertes lluvia para mañana durante la hora de la carrera. No creo que beneficie esta posibilidad a Fernando. Si ya es difícil conducir por este nuevo circuito con algo de goma en la pista, que difícil tiene que ser conducir sin goma alguna y sobre ríos de agua.

Mañana nos jugamos medio Mundial. Hace dos semanas dije que Fernando necesitaba dos victorias para ser campeón (porque no espero muchos pinchazos de los Red Bull), y lo sigo pensando. Mañana toca la primera, y no dudo que el centro del podio será Rojo. Vamos Magic, ha llegado la hora de hacer historia. Esta victoria no se nos escapa. Eres el mejor, y tienes el mejor coche.

domingo, 10 de octubre de 2010

Todo al ROJO Vivo

Hay que saber valorar los resultados en el ámbito en el que deben ser valorados. Hay que veces que un tercer puesto sabe a gloria, hay otras que un tercer puesto te priva de poder ganar un Mundial (recuerdo Interlagos 2007, donde Magic con un Mc Laren con menos caballaje que el de su compañero consiguió un tercer puesto más que merecido que se quedo en nada), y hay otras en las que un tercer puesto te acerca a tu tercer Mundial.

Eso es lo que ha hecho hoy Fernando Alonso con su F10 tan teóricamente inferior a los Red Bull. Ha conseguido un tercer puesto que sabe a Mundial Rojo.

Si, vale, cierto que ha tenido suerte con los abandonos de Kúbica, la mala estrategia de Button en la calificación y las dos roturas de las cajas de cambio de Lewis Hamilton. Pero ¿a caso no nos quejábamos de mala suerte a principios del Mundial? La suerte es un parámetro muy importante en este deporte, (que se lo digan a Michael Schumacher, que con un lustro sin roturas de motor a sus espaldas y jugándose el Mundial del 2006 en Suzuka rompió el propio y tuvo que decir adiós a su octavo entorchado).

Además, yo considero que el asturiano no ha sido precisamente el más afortunado de este gran premio, porque creo que podría haber conseguido más que este cuarto puesto en parrilla (quinto sin la rotura de Hamilton) y el tercero en carrera.

En la Q2 ha sido capaz de plantar cara a los Red Bull con los neumáticos duros, ha hecho tiempos realmente competitivos y se ha podido ver posteriormente que los neumáticos blandos le alejaban de su mejor versión. ¿Por qué entonces Ferrari no ha decidido darle una primera vuelta en la Q3 con los duros y así proporcionarle una gran posibilidad de hacer la pole en la primera vuelta (como en las dos anteriores clasificaciones) y cambiar después a los blandos mirando ya a la estrategia de carrera? Creo que aquí Ferrari se ha equivocado. Pero no es hora de reprochar fallos, porque la “Scuderia” se está comportando de 10 en este final de campeonato con Fernando. Le está proporcionando un coche muy eficiente capaz de ganar el título Mundial, cuando en la séptima carrera el coche se movía en tierra de nadie peleando por el octavo o noveno puesto.

Se suponía que Suzuka era el circuito más favorable al RB6 de los cuatro que quedaban, y cuando Fernando se ha visto con duros ha reducido de 12 a 2,7 la desventaja que tenía con Vettel. Y Vettel precisamente no es que se haya dedicado a conservar motor y caja de cambios, me parece que estaba más que empecinado en conseguir un Hat-trick que le ha terminado quitando su compañero de equipo en la última vuelta con una vuelta Rápida impresionante.

Es muy difícil poner nervioso a un veterano como Mark Webber, y más todavía cuando todo te sale bien, como le está pasando al australiano esta temporada, que ha sido el piloto que menos problemas mecánicos y decisiones ‘divinas’ de la FIA ha tenido que afrontar. Cierto que no tiene a su equipo a favor, eso es un ‘handicap’ importante, pero si tu coche funciona bien y consigues marcar un quinto puesto hoy y un primero mañana, poco a poco vas sumando. En cambio si tu coche falla y marcas un primero hoy y un abandono mañana, te quedas cuarto en la lucha por el Mundial como le está pasando a Hamilton.

Y hablando de Hamilton,¿no le ha parecido a nadie órdenes de equipo el adelantamiento de Button a Lewis en esa horquilla en la que misteriosamente el campeón del 2008 se ha abierto tanto? Supongo que como no se trata de Fernando Alonso no se le dará más vidilla al tema. Como lo ha hecho el ‘protegido’ de Bernei será más que válido.

Pero como dice un experto de la Fórmula 1, “no pasa nada, no pasa nada, porque esto dará más valor al Mundial que va a ganar Fernando”.

Yo estoy totalmente convencido desde el día de la calificación de Nurburgring, cuando Fernando se quedó a dos milésimas de marcar su primera pole de Rojo, que este Mundial será para el asturiano. Ahora estoy más convencido aún, porque el paso de hoy me ha parecido un paso de gigante.

Un dato para la galería, Fernando Alonso acumula 61 podios en 156 grandes premios disputados, y Kimi Raikkonen dejó su cifra en 62 con 157 grandes premios disputados. Que caprichoso puede llegar a ser el destino. Si Fernando tiene suerte en Corea (yo apostaría dinero por su victoria, creedme), conseguirá hacer los mismos podios que Kimi en los mismos grandes premios disputados. Pero ojo, que nadie se equivoque, Fernando suma 25 victorias por las 18 de Kimi, 20 poles por las 16 del finés, los 783 puntos del primero por los 579 del segundo, los algo más de 42.000 kilómetros en carrera del piloto de Ferrari por los casi 39.000 que consiguió hacer el ahora el piloto de rallies, 1.354 vueltas como líder de carrera para el guaje por las 1071 del ‘finlandés volador’, y así un largo etc de estadísticas favorables al asturiano con un gran premio menos hasta el día de hoy.

Siguiente parada, Corea. Allí tendremos que conseguir una de las de las dos victorias que Fernando aún necesita para ser Campeón. Y después Brasil, circuito Ferrari por excelencia. Esto pinta rojo señores, hagan sus apuestas si aún no las hecho. ¿Mi consejo? Apuesten por ese que ya ha agotado toda su mala suerte en este Mundial y que ahora está demostrando quien es el mejor piloto del Mundo.

Gracias Magic por otra gran lección de conducción y por convertir mis sueños en realidad.