sábado, 12 de noviembre de 2011

El niño que se hizo Leyenda


Aún recuerdo como si fuera ayer aquel día que haciendo zapping en el televisor de mi salón, y en mi afán de ver en él todo el deporte posible, encontré un partido de categorías inferiores de la Selección Española que había llegado a la tanda de penaltis.
Lo emitían por La 2 y era el Campeonato de Europa Sub-15 que San Iker Casillas conquistó con sus paradas. Tengo el recuerdo de que aquel chaval me calló bien por dos razones, la primera por ser madridista como yo, y la segunda porque paraba todo lo que le tiraran.

Su nombre se quedó grabado en mi mente, y unos añitos después, en 1999, ese niño que había triunfado con una selección española de categorías inferiores se puso bajo los palos madridistas para empezar a hacer historia vestido de blanco.

Han pasado ya 12 años de su debut en la portería blanca y nunca me he cansado de verle jugar, ni me cansaré. Encarna los valores del madridismo como pocos, y es que no se puede negar que en Raúl tuvo un gran maestro.

Todos recordamos sus lágrimas de las Ligas de Campeones de los años 2000 y 2002. En la primera lucía el 27 en la espalda y se comportó como todo un veterano, y en la segunda, en el que posiblemente era el peor momento de su carrera deportiva, tuvo que salir a suplir a un César lesionado. Esa noche se acabaron los debates y las discusiones, después de verle salvar hasta en 3 ocasiones la final en los minutos de descuento pocos dudaron ya de que no había nadie mejor para ocupar la portería madridista.

Después vinieron más éxitos vestido de blanco, su primer Zamora de la Liga en el año 2008 y unas cuantas Ligas más ganadas de forma heroica y con sus intervenciones siempre divinas.

Muchos aseguraban hace años que la suerte que tenía Casillas era que tenía buenos reflejos, y que cuando eso se acabara su carrera empezaría a decaer. Ahora a esos muchos ya ni se les oye, ya no hay voces críticas contra el Capitán del Real Madrid y de la Selección. Y si las hay, está claro que son voces que no entienden de fútbol, porque criticar a este hombre después de todo lo que ha ganado es simplemente tener ganas de criticar algo.

El verano del 2008 llegó su primer gran éxito con la selección y el primer título que levantaría como Capitán, la Eurocopa de Selecciones. Cuando la elevó al cielo de Austria parecía que toda la vida había estado levantado trofeos. Yo siempre he dicho que aquella Euro no la ganó Torres con su gol, sino que la ganó Casillas en cuartos de final cuando tumbó a Italia. Desde ese momento yo ya sabía que la historia de la selección iba a cambiar. Nos habíamos convertido en invencibles con un gran bloque de jugadores, pero sin duda el portero era una de las piezas básicas que siempre aparecía para truncar el sueño de los rivales.

En Austria recibió el Guante de Oro como portero menos goleado de la Eurocopa y dos años después en el Mundial de Sudáfrica cumplió el sueño de todos los españoles levantando esa Copa que tantos años se nos resistió. Nuestro Capitán la levantó con la furia que siempre nos ha caracterizado a los españoles, con la rabia contenido de muchas generaciones que vieron como por elementos del destino o del juego nos quedamos sin acariciarla.

Atrás quedaban las lagrimas de Luis Enrique en el Mundial del 94, las lagrimas de Morientes y Helguera en Corea cuando merecimos las semifinales más que nunca, la cara desoladora de Raúl en Alemania 2006, cuando comprendía que muy posiblemente había disputado su último partido en un Mundial, y muchos otros sueños truncados que los españoles nunca pudimos cumplir.

La historia cambió frente a Holanda con un San Iker Casillas más inspirado que nunca. Como bien dijo Xavi ayer “Casillas siempre aparece cuando todo parece perdido”. Y eso fue lo que hizo cuando Robben se plantó delante de él. El Santo sacó un pie milagroso cuando ya se había vencido al lado contrario de donde el holandés había enviado el balón y lo tocó lo justo para evitar que entrara dentro de los tres palos. Después ya sabéis todos lo que pasó, Iniesta apareció en el 116 para hacernos las personas más felices del Mundo durante 4 años.

Unos días antes, y no sin la inestimable ayuda de Pepe Reina, Casillas había detenido un penalti a Paraguay en los cuartos de final con empate a 0 en el marcador. Cuanto hubiera cambiado nuestra historia si hubiera entrado ese gol cerca del minuto 70.

Por suerte el mal fario se nos acabó ya en 2008 y ahora tenemos un grupo de campeones comandado por el mejor capitán del Mundo.

En este mundial también fue declarado mejor portero del torneo y unos meses después fue reconocido por tercera año consecutivo como mejor portero del Mundo. Muchos pensaran que exagero, pero para mí Casillas ya era el mejor portero del Mundo antes de 2008.

Y hoy nuestro Santo particular se dispone a dar un paso más en su ya dilatada pero aún joven carrera (solo tiene 30 años). En la tarde de hoy cumplirá el sueño que Raúl no pudo cumplir, batirá el record que le faltó al Gran Capitán con la selección, el único que se le resistió, el de convertirse en el jugador con más partidos en la historia de la selección.

Leía hoy que con el trato que recibió Zubizarreta de los selecciones que tuvo, Casillas sumaría 142 encuentros, ya que el vasco siempre lo jugaba TODO. Y este es otro detalle que hay que apreciar en Iker Casillas. Nunca se habrá escuchado una voz más alta que otra salir de su boca para quejarse de perder la titularidad en ciertos partidos oficiales y no oficiales. Siempre ha aceptado las decisiones de sus ‘jefes’ y seguido desarrollando su labor de capitán dentro del vestuario.

A mí personalmente me hace muy feliz que Iker alcance este record. No pude cumplir mi sueño viendo a Raúl alcanzarlo, pero veré a otro madridista que me ha dado y me seguirá dando muchas alegrías.

Hace 4 años cuando alguien me preguntaba quién era el mejor portero de la Historia de España yo contestaba Ricardo Zamora. Hoy en día ya dudo seriamente de que el mítico Yashing, la ‘Araña negra’ siga siendo el mejor portero de todos los tiempos. Si el Soviético le dio una Eurocopa a los suyos, Casillas ya nos ha dado una Eurocopa y un Mundial, y lo que le queda aún por darnos. La injusticia que siempre le perseguirá será la de que nunca tocará un Balón de Oro, porque ese premio está reservado para los favoritos del jurado, y Casillas siendo español y no argentino o brasileño no cumple esos requisitos.

Gracias por ser como eres y por haber elegido ser madridista toda tu vida, nunca olvidaré la primera vez que te vi bajo unos palos, el momento en el que empecé a conocer tu leyenda. Como tú ya quedan pocos. Eres y seguirás siendo siempre el mejor.

sábado, 29 de octubre de 2011

17 Años haciendo Historia

Todas las leyendas tiene un comienzo, un antes y un después en sus vidas. Por ejemplo Neil Armstrong tuvo su antes y después en 1969, justo después de pronunciar sus tan repetidas palabras “un pequeño paso para un hombre, pero un gran paso para la humanidad” y posar sus pies sobre la superficie lunar. Para la historia quedará como el primer hombre que colonizó el satélite terráqueo.
El antes y después de Don Alfredo Di Stéfano llegó con la visita del Millonarios de Bogotá al Santiago Bernabéu (entonces conocido aún como estadio de Chamartín) para celebrar las Bodas de Oro del Real Madrid en 1952. En aquel encuentro amistoso fue donde se dio a conocer al mundo entero y donde empezó a dar sus primeros pasos para convertirse en el mejor futbolista de la historia. Santiago Bernabéu consiguió finalmente ponerle el escudo del Real Madrid en el pecho y el resto de la historia ya la sabéis.

Y aunque a algunos nos parezca muy lejano (algunos seréis tan jóvenes que incluso os preguntaréis si llegó a suceder), Raúl González Blanco también tuvo un inicio, un antes y un después.

Ese inicio tuvo lugar en La Romareda, el 29 de Octubre de 1994. En aquel entonces un desconocido chaval de la Colonia Marconi, hijo de padres obreros y sin ningún antecedente familiar que predijera lo que sus botas estaban a punto de regalar al mundo del fútbol, hizo su debut con el Real Madrid en competición oficial.

El chaval, con el 7 en la espalda y sin asustarle el peso del número que le había tocado llevar, cuajó un gran partido pero se quedó sin conseguir el premio del gol, que se le negó hasta en 3 ocasiones.

Le llovieron algunas críticas por esos clamorosos fallos, pero la semana siguiente todos los críticos desaparecieron y comenzaron a elogiar su juego, sus ganas y su garra.

El resto de la historia ya la conocéis muchos (sobre todo si eres seguidor habitual de mis letras). Diecisiete años después Raúl acumula un total de 940 encuentros oficiales entre Real Madrid, Selección Española de fútbol, las categorías inferiores de ambas instituciones y el Schalke 04.

En su palmarés encontramos 2 Botas de Bronce, 3 Ligas de Campeones, 3 Trofeos al Mejor Delantero de la Liga de Campeones, 6 Ligas, el record de Máximo Goleador Histórico de la Liga de Campeones y el de Máximo Goleador Madridista de la Historia en competición oficial entre otros muchos trofeos y records. Me faltarían muchas líneas para poner el palmarés completo de esta leyenda, que comenzó mirándose en el espejo de Don Alfredo Di Stéfano para terminar arrebatándole su puesto privilegiado en la historia del Madridismo.

El Hispano-Argentino fue el protagonista de la primera época dorada del Madridismo, pero el Madrileño ha sido el protagonista de la segunda, la que nos ha tocado vivir a los jóvenes que hoy todavía intentamos entender el significado del Real Madrid.

Y digo intentamos porque creo que para entenderlo se necesita una vida entera, como la de Don Alfredo, que con 85 años todavía luce su madridismo allá donde va el Real Madrid.

Yo cuento mis años de aficionado al fútbol a la vez que cuento los años de carrera de Raúl. Con él comenzó mi aventura, así que supongo que aún soy joven para comprender el significado verdadero de lo que es el Real Madrid, pero eso no quita que comprendiera hace mucho tiempo como se debe vestir la camiseta blanca.

Raúl me lo enseñó hace ya muchos años. Siempre con la cabeza bien alta, orgullosos de vestir los colores bancos por los valores que representan dentro del mundo del fútbol, pero sobre todo siempre con la ambición de ganar, ganar y volver a ganar. Porque así es Raúl, no se detiene hasta que consigue su objetivo. Estuvo 16 años persiguiendo la Copa hasta que la ganó en Mayo con el Schalke, y hubiera estado otros 16 si hubiera hecho falta, no lo dudéis.

Dijo una vez Diego Armando Maradona que “la única razón por la que se arrepentía de no haber nacido antes es porque se perdió el ver jugar a Don Alfredo (Di Stéfano)”.

Comparto ese lamento con él del argentino, pero a mis hijos si les podré contar que ese hombre que hizo tan grande el ‘7’ en el Santiago Bernabéu lo vi debutar, lo vi jugar y lo vi convertirse en el mito que hoy es. Y lo vi como un niño mira a su ídolo crecer, porque eso éramos ambos, un niño que veía cada el partido del Real Madrid con la misma ilusión que el primer día, y un ídolo que siempre vistió la blanca con la misma ilusión que el día que la se la puso por primera vez en La Romareda. Esto, creedme, es algo que no tiene precio.

Gracias por estos maravillosos 17 años Campeón.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Gracias


No ha sido este el mejor verano de mi vida, y tu bien lo sabes. He pasado por momentos muy amargos, momentos que no le desearía a nadie. Y la verdad es que el futuro no es muy alentador por el momento. Muchas preguntas y pocas respuestas.
Pero hay algo que me ha hecho sonreír cada día desde el último día de Julio, una razón para intentar encontrar algo positivo a todo lo que me está pasando. Puede no haber sido el mejor verano de mi vida, pero estando contigo soy la persona más feliz del mundo.
Me das una razón para pelear y seguir adelante a pesar de todos los palos que he recibido últimamente, que bien sabes que no han sido pocos. Y te doy las gracias por ser lo más positivo que me ha pasado en mucho tiempo y por haber estado siempre a mi lado. Tú te has acercado cuando otros muchos se alejaban. Tú me has acompañado en todos estos cambios tan bruscos que mi vida ha dado. Ciertamente eres lo único positivo que recuerdo en mucho tiempo.
Pasar por lo que yo estoy pasando no es fácil, e imagino lo difícil que tiene que ser para los que me rodean. Verme sufrir tanto emocional como físicamente no debe ser fácil de soportar. Te aseguro que tengo tantas ganas como tú de que esta pesadilla acabe ya.
Y una cosa te voy a decir (XD), no me gusta rendirme, no me gusta darme por vencido. Y no pienso perder esta batalla y menos ahora que tengo dos grandes razones por las que ganarla. Tú vida y la mía.
¿Sabes porque hoy me he quitado los auriculares cuando quedaba media hora de partido? Porque me importaba más escuchar lo que decías que perder el tiempo escuchando un partido de fútbol. El fútbol me da mucha felicidad, es verdad. Pero no me va la vida en ello, tú en cambio si me la das.
Gracias por todo cariño. Te quiero.