lunes, 27 de junio de 2011
¡Felicidades Campeón!
Contigo fallé aquel maldito penalti del 23 de Junio de 2000. Aquel día comprendí que para fallar un penalti hay que tener el valor de tirarlo. Te pido perdón si te reproché algo aquella noche, fue una noche terrible. No recuerdo si hubo algún reproche o solo lágrimas. Solo recuerdo que en días posteriores te defendí a capa y espada.
Contigo sufrí en los malos momentos, en aquella terrible lesión que te apartó del fútbol durante casi tres meses (19.11.2005), en aquella última temporada como madridista en la que estabas condenado al banquillo de forma incomprensible.
Tú último gol como madridista lo celebré y mucho, y eso sin saber que sería el último. El primero no lo recuerdo, posiblemente ni lo vi en directo. Yo me enganché al Real Madrid dos meses después con aquel mítico 5-0 al Barcelona de aquel 7 de Enero de 1995 en la que os cobrasteis la venganza que necesitabais y merecíais.
Contigo sufrí por ganar pichichis, en Liga y en Champions. No sabes cómo celebré aquel décimo gol en la final de la Octava que te daba tu primer pichichi de la Champions. Si, igualado con Rivaldo y Mario Jardel, pero pichichi tanto como ellos al fin y al cabo.
Te vi convertirte en el Máximo Goleador Histórico de la Historia del Real Madrid igualando al mítico Don Alfredo Di Stéfano en “Los Pajaritos” aquel 31 de Enero de 2009.Hemos pasado tantas cosas juntos.
He crecido contigo y desde que tengo conciencia mi vida se basa en intentar ser como tú, porque eres mi ejemplo a seguir. Mi fijo tanto en ti que hasta los goles los marco como tú. Me encanta marcar de vaselina, y sobre todo me encanta estar merodeando por el área esperando esa jugada que me dé la ocasión de ser el más listo de la clase. Mucha gente no valora este esfuerzo, pero como siempre digo, hay que estar para marcar el gol.
Hoy cumples 34 años y yo ya tengo 25, como pasan los años. Veo muy cerca tu jubilación, aunque espero que nos quieras dar 3 añitos más de fútbol. Me veo mayor a mí mismo, tú con 25 ya te habías consagrado y ya lo eras todo en el mundo del fútbol. Los 9 años de diferencia que nos llevamos siempre me parecieron una barrera que no me haría crecer, pero lo cierto es que ya tengo la edad que tú tenías que cuando habías sido 3 veces Campeón de Europa.
Espero que en los años que te queden pueda celebrar muchos más goles tuyos, porque 419 para mí no son suficientes. Y sé que para ti tampoco. Espero verte llegar a los 1.000 Partidos oficiales. Solo faltan 77, eso se consigue en año medio al ritmo de partido que llevas en el Schalke. Pero sobretodo espero verte levantar más títulos y verte sonreír aún más, porque la sonrisa de un hombre bueno puede cambiar el mundo. Mi vida ya la cambiaste hace 16 años.
¡Felicidades Campeón! Y que cumplas muchos más :)
viernes, 24 de junio de 2011
Yo si creo en la Magia
Decía en este blog hace poco más de un mes que llegaría el día en que la FIA se arrepentiría de dejar a Red Bull acercarse tanto a la línea que separa la legalidad de la ilegalidad. Ese día ha llegado, y ha llegado porque han visto que el Mundial se nos puede acabar en la octava o novena carrera. ¿Solución? Prohibimos los escapes soplados y limitamos los ‘mapa motor’, los puntos fuertes de Red Bull tanto en clasificación como en carrera.
Si, lo reconozco, esto en principio favorece a Ferrari, pero también a Mc Laren, que pelea (y ahora mismo está más dentro de la pelea que la ‘Scuderia’) por mantenerse viva en el Mundial.
Sebastian Vettel tiene una ventaja muy difícil de salvar, y más aún si tiene en cuenta la fiabilidad que ha ganado este año el RB7 respecto al RB6 y la regularidad que ha ganado el alemán con el campeonato que conquistó el año pasado. Ser Campeón le ha ayudado a centrarse aún más, y eso combinado con su calidad y su gran coche está haciendo de este Mundial un paseo militar de la escudería austriaca y de su piloto estrella.
La FIA quiere acabar con esto y por ello no sancionaron Button en Canadá a pesar de haber tenido más incidentes él solo que el resto de pilotos. Lo ven como una posibilidad de que el Mundial no se acabe ya, y hay que favorecer esa circunstancia. Es una pena, pero es así. A la FIA solo le importa el dinero que mueve este ‘negocio’, y si no hay emoción se pierde expectación, audiencia y dinero.
Y en medio de esta guerra aparece un piloto vestido de rojo. Un piloto que ayer dijo que “era más fácil hacer el camino de Santiago que protagonizar la remontada en el Mundial”. Que Fernando pierda la fe, me resta fuerzas. Pero recuerdo el GP de Singapur 2008, en el que perdió la fe el sábado, cuando acabó su clasificación decimo quinto a pesar de tener un coche que le daba posibilidades de hacer la pole. Al día siguiente sucedió el incidente de Nelsinho Piquet (por desgracia ya sabemos todos, provocado) y Fernando terminó ganando una carrera por la que no apostaba ni un céntimo el día anterior.
En Valencia es muy posible la pole. En el ‘Gilles Villeneuve’ nos quedamos a una sola décima del Red Bull y mañana no tendrán la ventaja que les ha dado esa variación del mapa motor que se supone que les da esas décimas en la Q3 que les hace invencibles.
Hacer mañana la pole sería un pequeño rayo de luz entre la espesura y negrura que se concentra ahora mismo alrededor de la ‘Scuderia’. Ho, al menos Magic ya nos ha enviado la invitación para soñar, como hiciera en Mónaco y como hiciera en Canadá. En Montecarlo a Vettel le salvó aquel safety-car en la vuelta 72. En tierras americanas primero la estrategia y después Button (con su ritmo imparable de toques) nos echaron de la carrera. Pero mañana será otro día, y siempre pienso que el perder no tiene porque gustarnos.
Quizás mañana se escriban las primeras letras de una remontada épica. Si, sé que es muy difícil, que es casi imposible. Pero mientras matemáticamente haya posibilidades no voy a romper mi sueño de ver a Fernando siendo TriCampeón en Noviembre.
Ahora llamarme loco, iluso y todo lo que queráis. Pero, ¿sabéis una cosa? Yo sí creo en la Magia.
sábado, 4 de junio de 2011
Porque la vida peude ser maravillosa
Su vida seguramente se acercaba mucho a ser maravillosa, no es que le conocería ni nada parecido, pero cuando uno se dedica a lo que le gusta, su vida puede ser realmente encantadora.
Este hombre nunca se rindió para poder conseguir su objetivo, a pesar de que no lo tuvo nada fácil por la época en la que creció, en el país en el que creció y la mentalidad que invadía el país en el que creció (España, claro está).
Un niño mulato que destacaba por encima de los demás en los años 60 no era lo más apreciable a la vista de muchos. Eso no le impidió llegar a la cima de la narración deportiva y llegar donde pocos españoles han llegado, a comentar partidos de la NBA, el que sin duda era su gran sueño.
Después muchos le conocimos como comentarista de fútbol, y es cierto que a algunos les podría gustar su extravagancia y a otros no. A mí por ejemplo me encantaba cuando denominaba a Raúl como “Tom Cruise”, por ‘Misión Imposible’. Según él era el ‘intendente’ que hacía el trabajo sucio que otros no querían ver.
Muchos en la vida soñamos con llegar a ser lo que queremos ser. Yo creo que si alguna tuve ese sueño fue el de ser futbolista, pero por desgracia mi ‘madera’ de Van Nistelrooy se perdió con 15-16 años (que conste que era muy bueno y siempre solía marcar un mínimo de 4 o 5 goles por partido), precisamente cuando este hombre era uno de los más temidos del mundo. Aunque para que nos vamos a engañar, para mí lo sigue siendo, podría marcar goles hasta acostado en el colchón de su cama.
No escribo estas letras para hablar sobre mis sueños, sino para recordarle a Andrés Montes allá donde esté que su frase era simplemente real y una fuente de esperanza para muchas personas.
Yo nunca me rindo, siempre lucho por llegar donde quiero llegar. Nunca doy una batalla por perdida, se podría decir que tengo más moral que el Alcoyano (quien ha jugado al fútbol conmigo entiende perfectamente de lo que hablo). Y nunca en la vida me he creído menos que nadie y que nada, eso sería un gran error. Aunque si se apreciar quien tiene es más inteligencia que yo o quien tiene más profesionalidad que yo para realizar ciertas tareas o aspectos de la vida.
Ayer, después de 10 años de laboriosa tarea conseguí completar el Documento que ya creo que será el Documento de mi vida. El Documento de Raúl González Blanco.
Todo comenzó en 2001 con un simple programa que ni si quiera recuerdo en que se basaba, en un ordenador que trabajaba con Windows 95 y en el que se archivaban los datos en fichas .Después el documento salto a un Bloc de notas, donde duró poco tiempo, porque cuando a finales de 2001 adquirí un nuevo ordenador pasó a estar en Word. Hoy en día tiene 424 páginas, sigue creciendo y contiene los datos de los 923 partidos oficiales que Raúl ha disputado en toda su carrera. Me faltaban tan solo los datos de 10 partidos, 2 que disputó con la Sub 18 y 8 con el Real Madrid C en Segunda División B. Tengo que agradecer a ‘EldrickISB’, un gran twittero (al que por cierto recomiendo que sigais), que me ayudara a conseguir esta información. El círculo se ha cerrado. Díez años después por fin he logrado mi objetivo.
“Porque la vida puede ser maravillosa” y porque los objetivos siempre se pueden conseguir. Y no solo los objetivos deportivos, hay otros que hoy en día también me hacen pensar en lo maravillosa que puede ser la vida :D
P.D. Al final he terminado hablando de mis sueños cumplidos, por si alguien no lo había notado.
domingo, 22 de mayo de 2011
Hay que correr, hay que soñar
No quiero extenderme mucho en estas líneas, ya que en las últimas semanas he tenido que escribir demasiadas letras en la dirección que ahora voy a tomar. Letras que intentan dar ánimo y esperanza al Alonsismo en los momentos tan díficiles que ahora nos están tocando vivir.
"Para bien o para mal, he nacido testarudo y sigo pensado que queda tiempo". Estas son las palabras que hoy ha dicho Fernando Alonso a la conclusión del Gran Premio de España.
Que queréis que os diga, mientras este señor siga teniendo fe, yo seguiré creyendo en los milagros.
Sé que estamos a 67 puntos del liderato, sé que Sebastián Vettel ha ganado 4 de las 5 carreras ya disputadas, sé que parece que este Mundial va a ser un paseo militar del alemán. Pero ahora, que todo parece perdido y que cuesta tanto creer en las remontadas os pido que no abandonéis la fe que tenéis en Magic.
Si alguien puede cambiar esta situación es él, si alguien puede desafiar al todopoderoso Sebastian Vettel y su imperio de Red Bulls es nuestro BiCampeón del Mundo.
Hoy muchos paradójicamente hemos vuelto a desear que ganara Lewis Hamilton, y es que cada bandera a cuadros que el alemán ve como primero se aleja un poquito más la posibilidad de ver a Fernando ganando su tercer mundial en el mes de Noviembre.
No os voy a mentir ni quiero infundiros falsas esperanzas. Sebastian Vettel es aún mejor piloto que el año pasado, ya que este año su coche tiene mucha más fiabilidad y tiene la cabeza de un Campeón. Sé que lo llevo diciendo todo el año, pero es que ésta es la realidad, el número 1 de la parrilla ha conseguido perfeccionar su técnica y esto hace más difícil vencer a esos que los sábados están otra galaxia. Pero lo cierto es que en carrera no están en otra galaxia, lo cierto es que en carrera hoy hemos visto como Vettel ha tenido que hacer su segundo pit-stop en la vuelta 16 para deshacerse de esa especie de tortuga-ferrari que tenía delante y al vez poder quitarse la presión del Mc Laren de Hamilton que ya le asomaba el morro demasiado por los retrovisores.
El dominio aplastante de Red Bull puede acabar a poco que consigan perder su ventaja los sábados, ya que hoy los Mc Laren eran más veloces que ellos, y se ha demostrado cuando en las vueltas finales Hamilton no se despegaba del alerón trasero del alemán. Pero la Fórmula 1 es así de bonita, cuando delante de ti tienes a un Campeón del Mundo a veces no te sirve tener el mejor coche de la parrilla. Que se lo digan sino al mismo alemán, que impotente veía como el Ferrari que era segundo y pico más lento por vuelta que su coche le ha aguantado estoicamente. Ni DRS, ni KERS, Fernando le cerraba todas las puertas existentes mientras ha podido. Después de la segunda parada la historia ya ha sido otra. Estaba claro que la caída libre iba a continuar hasta la pérdida del cuarto puesto, para recuperar la posición natural de quinto que le pertenecía. Por eso ayer Fernando estaba tan contento al cosechar ese cuarto puesto en la parrilla que le sabía a gloria, porque se había colado delante de un Mc Laren haciendo Magia.
Aunque para Magia la que hemos visto en la salida de hoy. Hacía mucho tiempo que no saltaba de mi silla como he saltado hoy. Madre mía del señor, que salida ha hecho Magic. No dudo en calificarla como la mejor del mundial hasta el día de hoy. Ojalá que esto signifique un cambio en positivo en esta faceta para los Ferrari de aquí en adelante. Y hablando de Ferrari, Massa ha vuelto a evidenciar hoy que el coche no está para ganar nada. Ha tenido que abandonar cuando era décimo y sus vueltas en pista eran realmente deprimentes para la ‘Scuderia’. Ojo, no estoy criticando al brasileño. No se puede hacer mucho más si no te dan un buen coche. El día que volvamos a ver al escudero de Fernando peleando por el podio, el asturiano ganará carreras, pero hasta entonces nos vamos a tener que conformar con los ratos de magia que nos ha proporcionado hoy durante 16 vueltas, en las que nos ha invitado a soñar.
Si él hubiera podido comunicarse con nosotros nos hubiera despertado del sueño y nos hubiera advertido que todo era parte de un gran truco de prestidigitador, que nos estaba engañando con una mano para con la otra intentar alargar la magia lo máximo posible. Cuando ha salido de su segunda parada, Vettel le sacaba 3,3 segundos. Esto es una vuelta significa una pérdida de 1,1 segundos por sector, simplemente demoledor.
La escudería del Cavalino Rampante no se puede permitir la vergüenza de que uno de sus pilotos acabe quinto y encima sea doblado. Es algo que degrada el nombre y el prestigio de la marca. Ahora mismo muchos aficionados dudan de su poder. Yo sigo confiando en el mismo hombre que siempre he confiando, mi mago favorito.
Y termino con las palabras que he puesto al principio, porque a mí por lo menos me infuden confianza y fe. No espero menos de alguien que nunca se rinde.
"Para bien o para mal, he nacido testarudo y sigo pensado que queda tiempo".